
“Siempre es lenta la marcha de las ideas nuevas. Hay siempre lucha hasta que el público las acepta…”
Rosario Vera Peñaloza
Fuente: OECD (2026:28-33), Education at a Glance 2026: OECD Indicators, OECD Publishing, París. Disponible en: https://doi.org/10.1787/b4968bbc-en
La escasez de docentes observada en numerosos sistemas educativos no puede analizarse de manera aislada, sino en el marco de las tensiones que atraviesan actualmente los mercados de trabajo de los países de la OCDE. Luego de la pandemia de COVID-19, la recuperación de la actividad económica generó una fuerte demanda de trabajadores en diversos sectores, incrementando las dificultades de contratación y profundizando la competencia por perfiles calificados.
Aunque en los últimos años las tasas generales de vacantes laborales tendieron a disminuir respecto de los niveles excepcionalmente elevados registrados durante la recuperación pospandemia, la dificultad para cubrir determinados puestos de trabajo continúa siendo un fenómeno extendido. La OCDE señala que esta situación responde no solo a factores coyunturales sino también a tendencias estructurales de largo plazo, entre ellas el envejecimiento poblacional, los cambios demográficos, los procesos de digitalización y las demandas asociadas a la transición ecológica.
En este contexto, la profesión docente comparte con otras ocupaciones los desafíos vinculados al reclutamiento y la disponibilidad de trabajadores calificados. Sin embargo, la demanda de docentes presenta características particulares, ya que depende principalmente de la evolución de la matrícula educativa, de la dinámica demográfica y de las decisiones de política pública, mientras que la oferta potencial de profesionales continúa influida por las oportunidades disponibles en el resto del mercado laboral.
Desde esta perspectiva, la comparación entre las vacantes docentes y las vacantes existentes en el conjunto de la economía resulta útil para comprender si las dificultades de contratación en educación responden a problemas específicos del sector o forman parte de una situación más amplia de escasez de trabajadores.
En este contexto, la profesión docente comparte con otras ocupaciones los desafíos vinculados al reclutamiento y la disponibilidad de trabajadores calificados. Sin embargo, la docencia presenta una particularidad: mientras la demanda de docentes depende en gran medida de la evolución demográfica, la matrícula educativa y las decisiones de política pública, la oferta potencial de profesionales continúa siendo sensible a las condiciones generales del mercado laboral.
La tasa general de vacantes laborales, según la definición de Eurostat, mide la proporción de todos los puestos de trabajo de la economía (ocupados y vacantes) que se encuentran vacantes en un determinado momento.
La Figura 1 muestra que, en 2024, las tasas generales de vacantes laborales fueron con frecuencia similares o incluso superiores a las tasas de vacantes docentes en la educación primaria y secundaria, independientemente del método utilizado para medir estas últimas.
Figura 1. Comparación entre la tasa de cargos docentes vacantes en la educación primaria y secundaria y la tasa general de vacantes laborales (2024)
Azul oscuro: Tasa de vacantes docentes sin cubrir en educación primaria y secundaria.
Naranja: Tasa general de vacantes laborales.
Grupo 1
Escasez de docentes plenamente cualificados antes del inicio del año escolar (medición ex ante)

Grupo 2
Vacantes docentes sin cubrir al inicio o poco después del comienzo del año escolar (medición ex post)

Grupo 1: países que estiman la escasez docente antes del inicio del año escolar, a partir de necesidades proyectadas de contratación.
Grupo 2: países que miden las vacantes docentes efectivamente no cubiertas al inicio o poco después del comienzo del año escolar.
s/d: dato no disponible en la figura para la tasa general de vacantes laborales.
Los datos relevados por la OCDE muestran que, en varios países, las tasas de vacantes laborales de la economía en general se ubican en niveles similares o incluso superiores a las registradas en la educación primaria y secundaria. Esta evidencia indica que las dificultades para incorporar docentes no constituyen un fenómeno exclusivamente educativo, sino que forman parte de un contexto más amplio de tensión en los mercados laborales. No obstante, algunos países presentan niveles especialmente elevados de vacantes docentes, como Luxemburgo (3,6%), Rumania (2,8%), Letonia (3,0%) y Chile (2,9%), lo que podría reflejar desafíos específicos para la atracción y retención de profesionales en el sistema educativo.
Envejecimiento de la profesión docente y desafíos de renovación generacional
Otro aspecto destacado por la OCDE es la composición etaria de la fuerza laboral docente. En la mayoría de los países analizados, los docentes de educación secundaria presentan una estructura de edades relativamente más envejecida que la observada tanto en el conjunto de la población ocupada como entre los trabajadores con niveles educativos equivalentes. En promedio, el 25 % de los docentes de secundaria tiene 55 años o más, frente al 19 % de los trabajadores con al menos una maestría y al 21 % de la población ocupada total.
Esta diferencia es especialmente marcada en Francia, Grecia, Hungría, Lituania y Portugal, donde la proporción de docentes de secundaria de 55 años o más supera en más de 15 puntos porcentuales a la de los trabajadores ocupados con al menos una maestría. Entre los casos más destacados se encuentran:
- En Francia, el 23 % de los docentes de secundaria tiene 55 años o más, frente a solo el 6 % de todos los trabajadores con una maestría.
- En Grecia, las cifras son 40 % y 14 %, respectivamente.
- En Lituania, 43 % y 24 %.
- En Hungría, 34 % y 16 %.
- En Portugal, 38 % y 22 %.
Estas diferencias pueden reflejar en parte la expansión de la educación superior en las últimas décadas. En muchos países, la docencia ya era una profesión relativamente altamente cualificada antes de la expansión masiva de la educación terciaria, mientras que la proporción de trabajadores con títulos de maestría ha aumentado más recientemente entre las generaciones más jóvenes (gráfico superior de la Figura 10).
Al comparar a los docentes con el conjunto de la fuerza laboral (gráfico inferior de la Figura 10), en Bélgica, Dinamarca, Luxemburgo, los Países Bajos y Suiza, la proporción de personas de 55 años o más difiere en menos de un punto porcentual entre el sector docente y el resto de la fuerza laboral.
En algunos países, la concentración de personas mayores es incluso más elevada en el conjunto de la fuerza laboral que entre los docentes. Esto resulta particularmente evidente en Corea, donde solo el 12 % de los docentes de secundaria tiene 55 años o más, frente al 24 % de los trabajadores ocupados, así como en Costa Rica y Turquía. Estos patrones pueden reflejar procesos recientes de contratación docente, una renovación más intensa de la fuerza laboral o un reemplazo más rápido de los docentes de mayor edad.
Por el contrario, algunos países enfrentan un envejecimiento especialmente pronunciado entre sus docentes. Es el caso de:
- Lituania: 43 % de docentes de secundaria de 55 años o más, frente al 25 % de la fuerza laboral general.
- Letonia: 42 % frente a 27 %.
- Estonia: 40 % frente a 25 %.
- Grecia: 40 % frente a 22 %.
Una fuerza laboral docente envejecida puede generar presiones adicionales sobre los sistemas educativos, especialmente allí donde se prevé la jubilación de grandes cohortes de docentes en los próximos años. Combinada con las dificultades de contratación ya existentes en algunos países y disciplinas, esta situación podría agravar aún más la escasez de docentes, a menos que un número suficiente de nuevos profesionales ingrese y permanezca en la profesión.
En consecuencia, la OCDE advierte que la combinación de problemas de reclutamiento y envejecimiento de la fuerza laboral docente puede profundizar las situaciones de escasez en los próximos años. La capacidad de los sistemas educativos para incorporar, formar y retener nuevos docentes aparece así como una condición central para garantizar la continuidad y calidad de la enseñanza.
Bibliografía:
- Falch, T. and B. Strøm (2025), “Teacher shortages, the business cycle, and teacher demand: A long-run perspective”, Explorations in Economic History, Vol. 98, https://doi.org/10.1016/j.eeh.2025.101714.
- OECD (2026:28-33), Education at a Glance 2026: OECD Indicators, OECD Publishing, París. Disponible en: https://doi.org/10.1787/b4968bbc-en
Anexo
Grupo 1
| País/Jurisdicción | Vacantes docentes (%) | Vacantes laborales (%) |
| Luxemburgo | 3,6 | 1,4 |
| Rumania | 2,8 | 0,7 |
| Comunidad Francesa de Bélgica | 2,3 | 4,3 |
| Argentina | 1,4 | s/d |
| Austria | 1 | 4 |
| Francia | 0,4 | 2,6 |
| Corea | 0 | s/d |
| Turquía | 0 | s/d |
Grupo 2
| País/Jurisdicción | Vacantes docentes (%) | Vacantes laborales (%) |
| Letonia | 3,0 | 2,6 |
| Chile | 2,9 | s/d |
| Irlanda | 2,2 | 1,2 |
| Comunidad Flamenca de Bélgica | 2,1 | 4,3 |
| Países Bajos | 2,0 | 4,2 |
| República Eslovaca | 1,1 | 1,2 |
| Suecia | 1,0 | s/d |
| Canadá | 0,9 | 3,4 |
| Inglaterra (Reino Unido) | 0,4 | s/d |
| Japón | 0,4 | s/d |
| Bulgaria | 0,3 | 0,8 |
| Polonia | 0,4 | 0,9 |
Recuadro 1. Comparación de las tasas de vacantes docentes entre países: consideraciones metodológicas
Las comparaciones internacionales de vacantes sin cubrir en instituciones públicas deben interpretarse con cautela, ya que los países no necesariamente miden las dificultades de contratación utilizando las mismas metodologías ni en la misma etapa del proceso de reclutamiento (véase Education at a Glance 2026: Sources, Methodologies and Technical Notes).
En términos generales, los países y economías pueden dividirse en dos grupos según sus enfoques para registrar las vacantes docentes.
El primero (Grupo 1) estima la escasez de docentes antes o al inicio del año escolar, sobre la base de las necesidades de contratación proyectadas. En los países donde el acceso a la profesión docente se realiza mediante concursos u oposiciones, la escasez puede estimarse utilizando los resultados de esos procesos y el número de puestos disponibles determinado con antelación. Este es el caso de Francia, Corea, Luxemburgo, Rumanía y Turquía. Otros países y economías, como Argentina, Austria y la Comunidad Francesa de Bélgica, estiman la posible escasez en función del número previsto de graduados de los programas de formación docente en relación con las necesidades de personal anticipadas. En ambos casos, los sistemas educativos pueden prever la escasez y contratar docentes no plenamente cualificados o implementar modalidades alternativas de dotación de personal antes del comienzo del año escolar.
El segundo enfoque consiste en medir la escasez de manera más directa, a través del número de puestos que permanecen vacantes al inicio del año escolar o poco después de su comienzo (Grupo 2). Bulgaria, Canadá, Chile, Inglaterra (Reino Unido), la Comunidad Flamenca de Bélgica, Irlanda, Japón, Letonia, los Países Bajos, Polonia, la República Eslovaca y Suecia siguen este enfoque. En la mayoría de estos sistemas, los docentes son contratados directamente por los centros educativos y la escasez se mide a partir de las vacantes anunciadas o de los puestos que las escuelas no lograron cubrir.
Sin embargo, algunos de los países del Grupo 2 utilizan métodos alternativos para estimar las necesidades de personal, especialmente cuando no se dispone de datos sistemáticos sobre las vacantes publicadas. En Suecia, la escasez se estima mediante una encuesta realizada en los lugares de trabajo durante el tercer trimestre de 2024, que coincide aproximadamente con el inicio del año escolar. En ella, las personas encuestadas informan sobre la cantidad de personal faltante en cada ocupación, independientemente de los esfuerzos de contratación realizados. En Chile, la escasez se estima en función del número de horas de docencia requeridas que permanecen sin cubrir debido a la falta de profesores, en lugar de contabilizar el número de puestos vacantes.



